lunes, 8 de octubre de 2007

Llanera cae, el territorio respira


Miles de hectáreas de pinar, almendros y olivos, paisajes centenarios, playas, riberas y un buen puñado de ciudadanos/as contenemos la respiración. Llanera revienta. Llanera cae. Llanera, como tantos hiotecados, tiene el agua al cuello... Y sobre todo, Llanera para.


Su hundimiento ha posibilitado que sepamos más cosas de esta empresa valenciana, como que sus más de 700 trabajadores no tenían representación sindical. Que en el 2006 la empresa tenía una deuda de 748 millones de euros (124.168.000.000 millones de pesetas). Pero no había bubuja inmobiliaria, no.


Su oficina central en Madrid ya se ha puesto en alquiler.


Mientras tanto, los paisajes de un montón de municipios respiran aliviados. El proyecto urbanístico “Nature Caravaca de la Cruz” y el complejo pensado para edificar sobre una superficie de 2,7 millones de metros cuadrados en la pedanía de Gea y Truyols, ambos localizados en la Región de Murcia, se han paralizado.En Gea y Truyols, Llanera pretendía edificar un resort con 2.500 viviendas, un campo de golf y una zona comercial.


En la finca "Garrofina", de Archivel, término municipal de Caravaca de la Cruz, tenía previsto levantar Llanera 9.500 viviendas y dos campos de golf en un "resort" de lujo, a pesar de no tener asegurado el suministro de agua.La empresa había comenzado la venta de inmuebles antes de tener licencia de obras, iniciando las labores de desmonte y apertura de viales con un permiso de desbroce, por lo que fue paralizada por la Guardia Civil toda actividad a instancias de grupos ecologistas, que denunciaron ocupación y aprovechamiento de la Cañada Real de Archivel y de diversos cauces públicos, impactos sobre la riqueza etnográfica de la zona, medio socio-económico, tejido social existente, recursos naturales, red de comunicaciones y calidad de vida en general.


En Agost (Alicante), la macrourbanización proyectada en la Cañada Blanca (3500 bungalows y campo de golf) pende de un hilo.


En Málaga, Llanera participaba en el Plan Bahía, un bonito proyecto con varios puertos deportivos en su haber. Los trabajadores que trabajaban para la empresa setabense llevaban varios meses sin cobrar y acaban de darse de bruces con la paralización de la obra.


Sólo nos fastidia esta crisis por l@s currelas que, como siempre, pagan los platos rotos de la gestión suicida y delincuencial de los grandes empresarios. Puestos a soñar, que la Administración nos oiga y utilice a estos trabajadores para la deconstrucción de lo construido inapropiadamente por Llanera y la posterior reparación y cuidado del territorio. ¡Cuadrillas de deconstructores ya!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Queremos un artículo sobre el Sabinar. Plis.

Namus dijo...

Pronto, para nuestros fieles e infieles, El Culebrón del Sabinar. Antes del 2008, si nos dejan los hados.